Puntos Clave:
- Líderes cristianos/as asiáticos/as hacen un llamado a la oración, al apoyo humanitario y a una solidaridad sostenida con las comunidades afectadas.
- UMCOR manifestó estar preparada para apoyar las labores de respuesta de Misión Unida por Nepal y de otros/as socios/as en la región.
- Un misionero metodista unido que presta servicio en Nepal informó sobre las labores de socorro y los planes a largo plazo en la región.
Cientos de personas han fallecido y casi 2.000 permanecen desaparecidas tras las catastróficas inundaciones y deslizamientos de tierra que azotaron la región fronteriza entre Nepal y el Tíbet. El desastre ha llevado a iglesias y socios/as misioneros/as a movilizar ayuda, mientras líderes cristianos/as de toda Asia hacen un llamado a la oración y a mantener la solidaridad con las comunidades afectadas.
La Revda. Jung Eun Grace Moon, secretaria general de la Conferencia Cristiana de Asia expresó su pesar por quienes han perdido a sus seres queridos, sus hogares y sus medios de subsistencia, e instó a las iglesias miembro y a los/as socios/as ecuménicos/as a acompañar a las comunidades devastadas por el desastre del 26 de agosto.
“Nuestros corazones están apesadumbrados al recordar a los pueblos de Nepal y el Tíbet en este momento de profundo sufrimiento, y nos unimos al duelo de cada familia que ha perdido a un ser querido; acompañamos a quienes aún esperan por noticias y compartimos el dolor de las comunidades cuyos hogares y medios de vida han sido arrasados. En medio de un dolor tan abrumador, oramos para que los pueblos de Nepal y el Tíbet sepan que no están solos pues estamos unidos en esta hora de angustia” dijo Moon.
La Conferencia Cristiana de Asia (CCA por sus siglas en inglés) informó que según los expertos, las inundaciones repentinas fueron provocadas por el colapso masivo de una parte de un glaciar en la región fronteriza del Himalaya. Los escombros cayeron al río Lhende Khola, generando una crecida súbita de agua, sedimentos y grandes rocas. El nivel del río aumentó hasta 9 metros, casi 30 pies, en un lapso de 30 minutos.
Los daños en carreteras y puentes han dejado a comunidades aisladas y han interrumpido las comunicaciones, mientras que la inestabilidad del terreno y la amenaza de nuevos deslizamientos e inundaciones han complicado las labores de búsqueda y rescate.
Iglesias locales responden a pesar del aislamiento
El Rev. Chandra Danuwar, pastor de la Iglesia de Oración Nepal declaró a Noticias MU que la situación sigue siendo crítica y que no es posible llegar por carretera a muchas aldeas aisladas.
“Las principales carreteras, los puentes y las vías de acceso han quedado totalmente destruidos o bloqueados por deslizamientos de tierra, por lo que actualmente no hay forma de llegar por carretera a muchas de estas aldeas aisladas. El transporte está paralizado, lo que dificulta enormemente la entrega física de ayuda” afirmó Danuwar.
Las iglesias locales y las familias cristianas también se han visto afectadas por las inundaciones y el desplazamiento, pero los miembros de las iglesias están encontrando formas de ayudar a sus vecinos/as.
“Considerando que el transporte pesado no puede pasar, los miembros de las iglesias locales y los/as jóvenes están ayudando a pie siempre que es possible” señaló Danuwar.
La Iglesia de Oración Nepal y sus filiales están recaudando ofrendas de emergencia para adquirir alimentos no perecederos, lonas y agua potable, así como para apoyar las labores de ayuda inmediata.
Danuwar pidió a los/as cristianos/as de todo el mundo que oren para que se reabran las carreteras y la ayuda pueda llegar a las familias que han quedado aisladas, para que reciban consuelo quienes han perdido a sus seres queridos y sus hogares, y para que haya protección contra las enfermedades posteriores a las inundaciones. Asimismo, hizo un llamamiento para obtener apoyo con el fin de ampliar las labores de socorro y ayudar a reconstruir las comunidades devastadas.

Un familiar muestra la fotografía de un pariente desaparecido el 28 de Agosto, en el Hospital Universitario Tribhuvan de Katmandú, Nepal. Las familias de personas desaparecidas tras las inundaciones y deslizamientos de tierra en Rasuwa han acudido al hospital en busca de información sobre sus seres queridos. Foto de Subaas Shrestha, NurPhoto vía AP.
Socios/as misioneros/as de La Iglesia Metodista Unida se movilizan
Los/as socios/as misioneros/as de La Iglesia Metodista Unida también se están movilizando para responder al desastre, y el Comité Metodista Unido de Ayuda (UMCOR por sus siglas en inglés) hizo un llamado a orar por los/as afectados/as por las inundaciones, especialmente por las familias de quienes han fallecido o permanecen desaparecidos/as, así como por las personas que han perdido sus hogares y medios de subsistencia.
El 28 de agosto, UMCOR informó que estaba ultimando los detalles de una subvención solidaria para apoyar a Misión Unida por Nepal (UMN por sus siglas en inglés) en su labor de asistencia a las comunidades afectadas en los distritos de Dhading y Nuwakot, proporcionando alimentos y artículos de primera necesidad. Asimismo, UMCOR está explorando oportunidades para ampliar la respuesta a través de sus redes de socios y evaluaciones locales. Misión Unida por Nepal es un socio misionero de UMCOR.
La misionera metodista unida Katherine Parker, quien presta servicio en Nepal con la UMN, informó que la organización se está sumando a una iniciativa de respuesta rápida para ayudar a más de 1.000 familias afectadas en tres o cuatro municipios del distrito de Dhading. La UMN colabora con CIRDS, una organización con la que ya había trabajado tras el devastador terremoto de Nepal en 2015.
“Dada la magnitud del desastre, se están llevando a cabo esfuerzos de movilización y coordinación a gran escala para llegar a las familias afectadas en diversas localidades” señaló Parker en una actualización difundida por el Área del Gran Noroeste.
“Los videos e imágenes que llegan de las zonas afectadas son desgarradores y las crecientes listas de fallecidos/as o desaparecidos/as son motivo de inmenso dolor y angustia” afirmó.
Personal de UMN ha viajado desde Katmandú a la región para colaborar en las evaluaciones y en la coordinación sobre el terreno. A más largo plazo, UMN tiene previsto apoyar las labores de recuperación escolar en la región de Nuwakot. Parker, quien actualmente se encuentra fuera de Nepal disfrutando de un permiso, mantiene un contacto estrecho con sus colegas de UMN.
La dificultad para llegar a la zona del desastre también fue descrita por el Rev. David Cho, misionero de la Iglesia Metodista Coreana quien sirve en Nepal desde 2018, tras haber realizado labores misioneras en la India durante 20 años.
Cho señaló que la región fronteriza entre Nepal y el Tíbet afectada por el desastre forma parte del área donde opera su equipo misionero. Describió el lugar como un terreno accidentado, caracterizado por profundos desfiladeros del Himalaya, donde las inundaciones y los deslizamientos de tierra son amenazas recurrentes. Sin embargo, afirmó que la magnitud de este desastre es inusual, incluso para una zona acostumbrada a los desastres naturales.
El equipo de misión de Cho ha logrado acercarse a unos 30 kilómetros (19 millas) de la zona del desastre, pero no ha podido avanzar más debido a que las vías de acceso han quedado cortadas y otro equipo con base en Katmandú tampoco ha podido llegar a la zona más afectada.
Cho comentó que los sucesivos desastres naturales han dejado a muchos/as nepalíes viviendo con un profundo temor. Pidió al pueblo metodista unido que ore para que las personas afectadas por el desastre encuentren consuelo y valentía, y se vean liberadas del miedo gracias al Espíritu de Cristo.
Un llamado a la solidaridad sostenida
Moon instó a las iglesias a ir más allá de las expresiones de solidaridad y a acompañar a las comunidades afectadas mediante la ayuda de emergencia, la recuperación y la reconstrucción.
“La CCA exhorta a sus iglesias y consejos miembro, así como a sus socios/as ecuménicos/as a tener presente en sus oraciones a los pueblos y comunidades de Nepal y Tíbet, y a acompañarlos con ayuda oportuna, una presencia compasiva y un apoyo sostenido para la recuperación y la reconstrucción” afirmó.
Moon también señaló que el desastre pone de relieve la conexión entre el cambio ambiental y la vulnerabilidad humana. Instó a las iglesias asiáticas a renovar su compromiso con el cuidado de la creación, la justicia climática y la preparación ante desastres, así como a solidarizarse con las comunidades cuyas vidas y medios de subsistencia están cada vez más expuestos a los cambios ambientales.
¿Cómo ayudar?
Se pueden realizar donaciones a través del fondo Internacional de Respuesta a Desastres Advance #982450 de UMCOR. Los recursos de este fondo se destinan a responder ante desastres en todo el mundo.
La Conferencia Cristiana de Asia, una de las organizaciones ecuménicas regionales más antiguas del mundo, agrupa a 99 iglesias miembro y 17 consejos cristianos nacionales que representan a más de 52 millones de cristianos/as en toda Asia y el Pacífico.
Para los/as cristianos/as que brindan ayuda en Nepal, el desafío inmediato es llegar a las personas cuyas comunidades permanecen aisladas debido al desastre. Para la iglesia en general, este momento exige oración, presencia y un acompañamiento continuo, señaló Moon
“En este tiempo de profunda pérdida y sufrimiento, que la presencia reconfortante de Dios se acerque a todos/as los/as afectados/as, abrace a quienes lloran, fortalezca a quienes buscan y sirven, cobije a quienes han perdido sus hogares y encienda una luz de esperanza en medio de la oscuridad” concluyó.
* Kim es director de noticias para la comunidad coreana y asiática en Comunicaciones MetodistasUnidas. Lo puede llamar al (615) 742-5470 o escribirle a newsdesk@umcom.org. Para leer más noticias metodistas unidas subscríbase gratis a UM News Digests.
** Leonor Yanez es traductora independiente. Puede escribirle a IMU Hispana-Latina @umcom.org. Para leer más noticias metodistas unidas subscríbase gratis a UM News Digests.