Puntos clave:
- Los Metodistas Unidos se unieron a otros miembros del Consejo Metodista Mundial en una reunión en El Salvador.
- Durante el encuentro, exploraron la labor en favor de la justicia y la paz en todo el mundo.
- También adoptaron enseñanzas extraídas del martirizado Arzobispo Óscar Romero.
En un país cuyo nombre evoca al Salvador, integrantes de la familia metodista de todo el mundo se reunieron para dialogar sobre cómo trabajar juntos para vivir el llamado de Cristo.
El Concilio Metodista Mundial reunió a unos 200 delegados con derecho a voto durante su encuentro del 12 al 16 de agosto en San Salvador, la capital salvadoreña. Las personas participantes se congregaron en torno a un tema basado en Romanos 14:17: “El Reino de Dios es justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo”.
Durante la reunión, las personas metodistas participaron en cultos de adoración, atendieron los asuntos del Concilio y asistieron a sesiones centradas en cada uno de los aspectos del tema: justicia, paz y gozo. También reflexionaron sobre cómo vivir estos tres valores a partir del ministerio de quien quizá sea la figura salvadoreña con mayor reconocimiento internacional: el arzobispo católico y mártir Óscar Arnulfo Romero.
Este fue el segundo encuentro presencial del actual ciclo de cinco años del Concilio Metodista Mundial, iniciado con la Conferencia Mundial Metodista de 2024 en Gotemburgo, Suecia.
La reunión congregó a representantes de diversas denominaciones, desde Argentina hasta Nueva Zelanda, para tomar decisiones relacionadas con la membresía del Concilio y conocer diversos informes sobre sus actividades. Sin embargo, el énfasis principal estuvo en fortalecer las relaciones y aprender unos de otros sobre cómo ejercer mejor el ministerio en un mundo donde la justicia, la paz y el gozo parecen escasear.
“Desde mi perspectiva, nuestra comunidad es un gran regalo para el mundo, especialmente en un momento en que existen tantas divisiones entre las naciones e incluso dentro de las iglesias”, dijo al inaugurar la reunión la Obispa Debra Wallace-Padgett, presidenta del Concilio Metodista Mundial. Wallace-Padgett también dirige las conferencias de Holston y West Virginia de La Iglesia Metodista Unida.
“Como metodistas, tenemos mucho que ofrecer al mundo en materia de ecumenismo, educación, evangelización, misión, testimonio social, teología y mucho más”, agregó.
Fundado en 1881, el Concilio Metodista Mundial es una asociación mundial de más de 80 denominaciones de tradición wesleyana, que representa a más de 80 millones de personas en 138 países.
La Iglesia Metodista Unida es la denominación miembro más grande del Concilio y envió unos 60 delegados con derecho a voto. El Rev. Tércio B. Junker, pastor principal de Friendship United Methodist Church en Bolingbrook, Illinois, dirigió la adoración y escribió las liturgias del encuentro para reflejar el contexto latinoamericano en el que se celebró.
El Rev. Reynaldo Ferreira Leão Neto, principal ejecutivo del Concilio Metodista Mundial, representa el carácter internacional del movimiento metodista. Comenzó su ministerio en su Brasil natal y actualmente es clérigo de la Iglesia Metodista en Gran Bretaña.
“Esta comunión es casi como un sacramento”, dijo a las personas reunidas. “En ella encontramos a Dios. Es cierto, tenemos muchas iglesias, pueblos, culturas y contextos diferentes. Sin embargo, nos pertenecemos unos a otros en Cristo”.

La Revda. Motoe Yamada Foor, de Discipleship Ministries de La Iglesia Metodista Unida (izquierda), posa junto a metodistas que conoció hace casi 30 años durante encuentros ecuménicos de jóvenes y con quienes volvió a encontrarse durante la reunión del Concilio Metodista Mundial de 2026. De izquierda a derecha aparecen los Revs. Adriano Frattini, de Uruguay; Fabiola Grandon-Mayer, de la Conferencia de Northern Illinois; y Horacio Mesones, secretario ejecutivo del Concilio de Iglesias Evangélicas Metodistas de América Latina. Foto cortesía de Yamada Foor.

Integrantes del Concilio Metodista Mundial se unieron a líderes de iglesias salvadoreñas para distribuir alimentos en comunidades rurales después del culto del domingo 16 de agosto. De izquierda a derecha aparecen los Revs. Miles Baker Hunt, Jeff Markay, Michaela Bryson, Adriano Frattini, la Obispa Debra Wallace-Padgett, presidenta del Concilio Metodista Mundial, y su esposo, el Rev. Lee Padgett. Foto de Heather Hahn, Noticias MU.
Trabajando por la paz
Uno de los momentos destacados del encuentro fue el reconocimiento a Humberto Martín Shikiya, integrante de la Iglesia Evangélica Metodista en Argentina, quien recibió el Premio de la Paz 2026 del Concilio Metodista Mundial. Desde 2022, Shikiya se ha desempeñado como enviado especial del Consejo Mundial de Iglesias en el proceso de paz de Colombia.
El gobierno colombiano invitó a la organización ecuménica y a la Iglesia Católica a participar en su diálogo con dirigentes de la guerrilla de las FARC. Shikiya redactó y contribuyó a establecer la política pública de Colombia sobre libertad religiosa.
40.º aniversario de la Afirmación Social
Este año se conmemora el 40.º aniversario de la Afirmación Social Metodista Mundial, una declaración de testimonio público que, en parte, se inspira en los Principios Sociales de La Iglesia Metodista Unida.
Para conmemorar la ocasión, el Comité de Asuntos Sociales e Internacionales del Concilio Metodista Mundial presentó una carta pastoral y una declaración pastoral complementaria de 19 páginas, en las que reafirma la necesidad permanente del testimonio social wesleyano.
“El mundo está marcado por extraordinarios avances en conocimiento, comunicación, tecnología y cooperación, pero continúa cargando con la pobreza, la desigualdad, los conflictos, la migración forzada, el deterioro ecológico, la discriminación y una creciente inseguridad”, señala la carta pastoral.
El aniversario, añade el documento, no solo invita a recordar, sino también a renovar el compromiso.
“Con este espíritu, renovamos nuestro llamado como metodistas y wesleyanos a participar en la sanación de las naciones que Dios realiza, a fortalecer una infraestructura de acogida y hospitalidad, a construir una estructura de solidaridad y protección, y a dar un testimonio fiel de la justicia, la paz y el amor de Dios en nuestro tiempo”, señala la carta.
El Rev. Liberato “Levi” C. Bautista, responsable de asuntos de las Naciones Unidas e internacionales de la Junta General de Iglesia y Sociedad de La Iglesia Metodista Unida, redactó ambos documentos para el Concilio Metodista Mundial. El Concilio recomienda ambos documentos a sus iglesias miembros.
La paz sigue siendo un proceso en marcha en Colombia, país que desde 1964 ha enfrentado uno de los conflictos armados más prolongados del mundo.
“Necesitamos pensar en la paz no solamente como un ideal”, dijo Shikiya a las personas reunidas, “sino también como un proceso histórico que exige transformación y justicia social”.
A lo largo del encuentro, la diversidad del movimiento metodista estuvo presente en los himnos, las oraciones y la vestimenta. Las personas participantes también compartieron las distintas maneras en que cumplen el compromiso común, expresado en palabras de John Wesley, de “extender la santidad bíblica por toda la tierra”.
Sin embargo, muchas de las conversaciones se desarrollaron en inglés, lo que llevó a hablantes nativos de español, entre ellos Shikiya, a utilizar el idioma de los visitantes de la región. El Concilio Metodista Mundial votó a favor de trabajar para garantizar que todas las personas participantes tengan acceso a interpretación y puedan expresarse en su lengua materna.
La Revda. Tyronda Howse Burgess, secretaria general de la Iglesia Episcopal Metodista Africana, respaldó este avance hacia lo que integrantes del Concilio denominaron “justicia lingüística”.
También celebró la oportunidad de adorar en varios idiomas y comprobar que “aleluya” significa lo mismo en todos ellos; "me permitió ver a la iglesia global”, dijo.
Lecciones de un mártir
Ese sentido de conexión cristiana trascendió los límites de la familia metodista. El Obispo Juan de Dios Peña, quien dirige la Iglesia Evangélica Metodista en El Salvador, dijo a las personas reunidas que estaban en “un lugar santo”, porque se encontraban en la tierra del arzobispo Romero.
Muchas de las personas visitantes internacionales llegaron al país a través del aeropuerto que actualmente lleva el nombre de Romero.
Este reconocimiento nacional contrasta profundamente con la situación de hace 46 años, cuando el líder cristiano, conocido por sus populares sermones radiales sobre el mensaje liberador de los Evangelios, fue asesinado. Aunque defendía la no violencia, Romero nunca guardó silencio y muchos consideran que su asesinato fue ordenado por el entonces gobierno autoritario del país.
Las personas participantes visitaron la Catedral Metropolitana, donde actualmente está sepultado Romero, y la pequeña capilla donde el arzobispo celebraba misa cuando un pistolero aún no identificado lo asesinó el 24 de marzo de 1980. Hoy, la capilla continúa siendo un lugar de oración, mientras que la pequeña y modesta casa ubicada al otro lado de la calle, donde Romero vivió, funciona como museo y conserva objetos de su ministerio, incluida su biblioteca personal. Entre sus libros había una colección de conferencias de la teóloga metodista de la liberación Elsa Támez.
El Rev. Edgardo Colón-Emeric, integrante del Concilio y decano de Duke Divinity School, institución vinculada a La Iglesia Metodista Unida, es autor de “Óscar Romero’s Theological Vision: Liberation and the Transfiguration of the Poor”. Colón-Emeric desafió al Concilio a considerar una pregunta: “¿Podría Óscar Romero ser un regalo salvadoreño para el pueblo llamado metodista?”.
En 1977, Romero fue nombrado arzobispo como candidato de consenso. Funcionarios del Vaticano lo consideraban una figura intermedia entre los sacerdotes salvadoreños que buscaban defender a las personas pobres y aquellos que procuraban mantener la estabilidad en medio de una dictadura militar.
“Sin embargo, quienes pensaban que Romero mantendría las cosas estables no habían comprendido ni el momento ni al hombre”, dijo Colón-Emeric.
Romero se convirtió en un crítico abierto del gobierno después de que las fuerzas de seguridad salvadoreñas asesinaran a su amigo, el sacerdote parroquial Rutilio Grande, junto con dos miembros de su parroquia.
Colón-Emeric dijo que Romero comprendió que ahora dirigía a “una iglesia perseguida”. Pero aun cuando las fuerzas de seguridad intensificaron la violencia contra sacerdotes y civiles, el arzobispo no dudó en solidarizarse con las personas más vulnerables del país. También continuó enfrentando las presiones del gobierno y diciendo la verdad.
Colón-Emeric señaló que, aunque el gobierno intentó interferir con la señal de radio de Romero, sus funcionarios terminaron dependiendo de sus transmisiones. Debido a las numerosas mentiras difundidas por el gobierno, muchas veces los funcionarios solo podían enterarse de lo que ocurría a través de los testimonios de primera mano que el arzobispo transmitía.
“Romero comprendió que el mejor micrófono de Dios, como dice en una de sus homilías, es Cristo, y que el mejor micrófono de Cristo es la iglesia”, dijo Colón-Emeric a sus colegas metodistas. “Ustedes son la iglesia. […] Ustedes son un verdadero micrófono de Dios, nuestro Señor, en su propio contexto”.

Humberto Martín Shikiya se dirige al Concilio Metodista Mundial después de recibir el Premio de la Paz 2026 del Concilio durante un banquete celebrado el 14 de agosto en San Salvador, El Salvador. Shikiya, integrante de la Iglesia Evangélica Metodista en Argentina, fue reconocido por su trabajo en representación del Consejo Mundial de Iglesias en el proceso de paz de Colombia. El país sudamericano ha vivido un conflicto que se ha prolongado durante más de 60 años. Foto de Heather Hahn, Noticias MU.
Tomando en serio las palabras de Romero
Muchos de los Metodistas Unidos participantes en el encuentro, especialmente de Estados Unidos, reflexionaron sobre el ejemplo de Romero y el desafío planteado por Colón-Emeric, particularmente mientras enfrentan una ofensiva federal contra las personas inmigrantes y contra manifestantes no violentos que ya ha cobrado vidas.
El Rev. Jeff Markay, pastor principal de Chatham United Methodist Church en Nueva Jersey, dijo a Noticias MU que había estudiado a Romero durante años. Sin embargo, no sabía hasta visitar la casa parroquial convertida en museo que líderes católicos habían ofrecido pagar para que Romero tuviera un conductor y guardaespaldas, pero el arzobispo se negó.
Nuevos miembros
Una de las primeras acciones del Concilio Metodista Mundial fue recibir como miembro a la iglesia anfitriona, la Iglesia Evangélica Metodista en El Salvador.
Con el apoyo de la Iglesia Metodista de Brasil, el Concilio Metodista Mundial también recibió como miembro a Zion Church in Brazil. Esta iglesia tiene sus raíces en la migración japonesa a Brasil y nunca había formado parte de la denominación metodista del país.
Sin embargo, los delegados con derecho a voto respaldaron la recomendación de continuar trabajando en la solicitud de membresía de la Iglesia Metodista de Estonia, que se separó de La Iglesia Metodista Unida en 2023.
En su anterior reunión presencial, celebrada en Gotemburgo, Suecia, en 2024, el Concilio Metodista Mundial adoptó el documento “Directrices para la membresía”. Entre otros requisitos, las directrices establecen que, cuando una iglesia solicitante haya formado históricamente parte de una iglesia miembro del Concilio Metodista Mundial, “los funcionarios deberán entablar conversaciones con ambas partes”.
Los delegados con derecho a voto también acordaron continuar trabajando en las solicitudes de la Iglesia Metodista Wesleyana de Pakistán y la Iglesia Metodista de Pakistán, ambas posiblemente vinculadas con una denominación que ya es miembro del Concilio, la Iglesia Unida de Pakistán.
Las personas delegadas en la reunión del Concilio Metodista Mundial utilizan el método de consenso para tomar decisiones. Expresan sus opiniones levantando tarjetas rojas cuando están “a favor” de una propuesta y azules cuando tienen reservas o desean formular preguntas. Durante la reunión, todas las propuestas alcanzaron un consenso favorable.
Puede conocer más experiencias de Metodistas Unidos durante el encuentro:
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El Rev. Matt Bridges escribió sobre su experiencia para la Conferencia de Nuevo México.
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La Revda. Fabiola Grandon-Mayer, de la Conferencia de Northern Illinois, escribió sobre su experiencia para Noticias MU. El Rev. Gustavo Vásquez tradujo su artículo al español.
“Sabía que hablar del Evangelio podía costarle la vida”, dijo Markay. “Pero dijo: ‘No quiero que nadie más resulte herido si me atacan’. […] Ese tipo de humildad, esa entrega de sí mismo, esa confianza en Dios a un nivel tan radical me conmueven profundamente”.
La Revda. Dee Stickley-Miner, directora de participación misionera de la Junta General de Ministerios Globales de La Iglesia Metodista Unida, encontró inspiración en el fervor de Romero por vivir su fe hasta el momento de su muerte. Cantaba himnos de alegría con las monjas, consolaba a las personas pobres, servía de guía para otros sacerdotes y continuaba predicando contra la violencia incluso cuando aumentaban los ataques del gobierno y de la guerrilla.
“Es un recordatorio de cuán importante es la resiliencia de la esperanza y el gozo en medio de la violencia”, dijo Stickley-Miner. “Cuando elegimos seguir al Espíritu de Dios hacia el mundo, nunca tenemos garantizado lo que pueda sucedernos, excepto que encontraremos a Cristo”.
La muerte de Romero provocó más violencia. Las fuerzas de seguridad del gobierno abrieron fuego contra la procesión fúnebre y mataron a entre 35 y 40 personas. Para 1980, el país ya estaba sumido en una guerra civil que duró hasta 1992 y cobró entre 75.000 y 80.000 vidas.
Durante décadas, la posición de Romero dentro de la propia Iglesia Católica también permaneció en disputa, y algunos llegaron a calificarlo de marxista. El papa Francisco, también latinoamericano, puso fin al debate político al canonizarlo en 2018.
El ministerio en acción
En la actualidad, El Salvador es mucho más estable y registra el menor nivel de desigualdad de ingresos de Centroamérica. Sin embargo, el Departamento de Estado de Estados Unidos y organizaciones de derechos humanos han expresado preocupación por ejecuciones extrajudiciales y el encarcelamiento de personas inocentes como parte de la ofensiva gubernamental contra las pandillas.
En este contexto, la Iglesia Evangélica Metodista en El Salvador trabaja junto a otros cristianos para manifestar el amor a Dios y al prójimo. La iglesia salvadoreña fue establecida oficialmente en 1994, dos años después del final de la guerra civil.
Esta joven iglesia, en alianza con el Comité de Ayuda de La Iglesia Metodista Unida, ayudó al país a reconstruirse después de la devastación provocada por el huracán Mitch en 1998.
Actualmente, la denominación cuenta con 14 congregaciones y ocho comunidades de fe en crecimiento, con cerca de 4.000 miembros. También administra tres clínicas de salud, una escuela secundaria con 643 estudiantes y tiene planes de construir una escuela primaria.
El Obispo Peña también preside el Concilio de Iglesias Evangélicas Metodistas de América Latina y el Caribe, o CIEMAL, que trabaja para promover la cooperación entre las iglesias metodistas de la región.
El obispo y los miembros de la iglesia recibieron con entusiasmo a las personas visitantes internacionales. El domingo, muchos integrantes del Concilio viajaron al interior del país para participar en el culto de una iglesia metodista salvadoreña. Después del culto, varios de ellos se unieron a pastores/as metodistas salvadoreños/as para distribuir alimentos a familias de comunidades cercanas a sus iglesias. En cada lugar, pastores/as e integrantes del Concilio conversaron y oraron con las personas que recibieron los alimentos.
WesleyMen, ministerio de hombres afiliado al Concilio Metodista Mundial, reunió los alimentos y preparó 100 bolsas con arroz, frijoles y otros productos básicos.
Más colaboración
Durante la reunión del Concilio Metodista Mundial, WesleyMen y la Comisión General de Hombres Metodistas Unidos firmaron un memorando de entendimiento para fortalecer su compromiso compartido con el ministerio entre los hombres.
El acuerdo reconoce el papel particular de cada organización y, al mismo tiempo, crea oportunidades para una mayor cooperación, comunicación y ministerio compartido dentro de la familia metodista y wesleyana mundial.
La Obispa Wallace-Padgett, presidenta del Concilio Metodista Mundial, espera que las personas participantes lleven las enseñanzas sobre justicia, paz y gozo a sus respectivos contextos ministeriales.
“Cada vez que nos reunimos, aprendo más sobre algunas de esas denominaciones y comunidades de fe que antes no conocía, y eso me anima mucho”, dijo. “El Concilio Metodista Mundial ayuda a sus iglesias miembros a ampliar su alcance e impacto. Realmente estamos más unidos”.
* Hahn es editora asistente de noticias de Noticias MU. Puede comunicarse con ella al (615) 742-5470 o por correo electrónico a newsdesk@umnews.org. Para recibir más noticias metodistas unidas, suscríbase gratuitamente al boletín diario de Noticias MU.
** El Rev. Gustavo Vásquez es coordinador de Relaciones Hispano-Latinas de Comunicaciones Metodistas Unidas. Para consultas a Noticias MU, contacte al (615) 742-5470 o a IMU_Hispana-Latina@umcom.org.