Pastora metodista golpeada, arrestada pero no doblegada

En medio de las complicaciones y dificultades que las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE por sus siglas en inglés) junto con otras agencias federales, ha traído a las comunidades de inmigrantes en la ciudad de Chicago, un movimiento de apoyo y solidaridad integrado por diferentes sectores de la sociedad se ha levantado.

Líderes y miembros de muchas iglesias y organizaciones sociales, se han manifestado públicamente en contra de los operativos anti-inmigrantes y han hecho protestas pacíficas en los alrededores de centros de detención, denunciando la injusticia y la violación de los Derechos Humanos que allí se cometen, de acuerdo a lo que han denunciado los manifestantes en medios de comunicación.

Este es el último reportaje de la serie de cuatro historias, que se han derivado de la visita de acompañamiento y apoyo que El Plan para el Ministerio Hispano-Latino de La Iglesia Metodista Unida ha brindado a varias congregaciones afectadas por los operativos contra las familias inmigrantes en la ciudad.

Sin embargo, en esta oportunidad el testimonio lo ofrece una pastora anglosajona y ciudadana de los EE.UU., que sufrió agresiones físicas y detención por parte de los organismos de seguridad, por manifestar pacíficamente contra las redadas y detenciones arbitrarias de inmigrantes.

La Revda. Hannah Kardon, pastora metodista de la Iglesia Unida de “Rogers Park”, se ha convertido en una voz de resistencia y solidaridad frente a la política de inmigración estadounidense. Durante las manifestaciones pacíficas frente al centro de detención en Broadview,  Kardon fue violentamente empujada al suelo y arrestada por agentes mientras oraba y lideraba actos de protesta que buscaban visibilizar la situación de las personas migrantes detenidas.

Su activismo, que incluye enfrentar el uso de gases, proyectiles no letales y la negación de acceso pastoral a los detenidos, ha puesto de manifiesto no solo los riesgos personales que asume, sino también el profundo compromiso de su fe y su comunidad con la justicia y la dignidad humana.

Lo que reportaron los medios de comunicación sobre la situación en Chicago durante los operativos de ICE  fue más allá de una protesta y se ha constituido en un movimiento de apoyo a través de la organización social.

Esto ha sido un grupo de personas que se han reunido no solo para protestar, sino también para ponerse en primera línea por quienes quieren protestar pero no pueden hacerlo. Hay clérigos vulnerables, congregaciones vulnerables y comunidades enteras en riesgo. Lo que ha surgido es lo que yo llamaría una especie de brigada de solidaridad: personas dispuestas a estar presentes, a asumir riesgos y a ocupar espacios donde otros no pueden estar.

Frente a la pregunta de cómo esta situación ha impactado la vida congregacional de la iglesia que lidera, Kardon describió la huella que esta situación ha dejado.

Nuestra congregación ha sido profundamente impactada. Lo más poderoso ha sido el sentido de conexión en este momento. Personas de fe de toda la ciudad han estado muy presentes en esta instalación, junto con muchos/as manifestantes. Cada día se hacen presentes diversos grupos  de meditación, de oración, cristianos/as, judíos/as y de todo tipo de expresiones de fe.

Lo que ha sido especialmente significativo entre los metodistas unidos/as es la manera en que estamos profundamente conectados/as a través de distintas experiencias y, por lo tanto, distintos niveles de riesgo. Yo soy blanca, ciudadana estadounidense, mis padres también lo son. Puedo estar aquí públicamente y asumir el riesgo de ser arrestada. Eso no significa que no haya consecuencias: igual me arrestaron y me golpearon, pero no pueden deshacerse de mí de la misma manera en que pueden hacerlo con algunos de mis colegas.

Por eso, es un regalo poder estar aquí por quienes no pueden estar y decir lo que ellos/as dirían: que lo que está ocurriendo va en contra de la voluntad de Cristo, que esto es una actividad y un comportamiento demoníaco. Al mismo tiempo, hay personas haciendo cosas que yo no puedo hacer, como ofrecer comida, almuerzos y cenas, brindando cuidado real y concreto. Nadie puede hacerlo todo. Pero tener la certeza de que cada Iglesia Metodista Unida está haciendo algo distinto y hermoso ha sido increíblemente poderoso.

Las calles adyacentes al centro de detención de Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE por sus siglas en inglés) ubicado en el área de Broadview de la ciudad de Chicago, han sido obstaculizadas debido a las múltiples manifestaciones y enfrentamientos  entre las comunidades y los funcionarios federales por las violaciones a los derechos humanos y atropellos contra las comunidades inmigrantes. Foto Rev. Gustavo Vasquez, Noticias MU.

Las calles adyacentes al centro de detención de Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE por sus siglas en inglés) ubicado en el área de Broadview de la ciudad de Chicago, han sido obstaculizadas debido a las múltiples manifestaciones y enfrentamientos  entre las comunidades y los funcionarios federales por las violaciones a los derechos humanos y atropellos contra las comunidades inmigrantes. Foto Rev. Gustavo Vasquez, Noticias MU.

La Revda. Hannah Kardon fue arrestada por la policía estatal de Illinois, el 17 de octubre de 2025, frente al centro de detención en Broadview, después de haber sido empujada, lanzada al suelo y posteriormente esposada. Su detención fue reflejada en varios medios de comunicación y pese a los riesgos que corrió se ha sentido fortalecida por el apoyo de la iglesia.

El día que fui arrestada no puedo contar la cantidad de metodistas de todo el país que se comunicaron conmigo, personas que no conocía, diciéndome: ‘esto se siente como si nos hubiera pasado a todos/as. Estamos contigo’. He tenido metodistas presentes en cada audiencia judicial. Mi obispo me llamó y oró conmigo. La junta de mi iglesia me compró la cena esa noche.

Algunas personas me preguntaron si me metí en problemas por hacer algo ilegal, cosa que no hice. Yo estuve allí porque mi iglesia sabe lo que es correcto, y la iglesia en general también lo sabe. Esto no es la razón por la que protestamos, pero he visto cuán poderoso ha sido este testimonio.

Su testimonio ha sido un hecho público que ha trascendido el ámbito de la iglesia y ha llegado a diferentes sectores de la comunidad local y la sociedad en general.

En el último mes y medio, nuestra congregación en el vecindario ha duplicado su asistencia al culto. Muchas personas me han dicho explícitamente: ‘Vine porque te vi ser arrestada y no sabía que la iglesia se preocupaba por lo que a mí me importa’.

Muchas personas no saben que la iglesia se preocupa por las mismas cosas que ellas. En todo Chicago hemos visto una especie de avivamiento del cristianismo, impulsado por la naturaleza basada en la fe de las protestas y las redes de respuesta rápida. Muchas personas menores de 40 años, de todos los grupos étnicos, estatus migratorios y sectores de la ciudad, no tienen comunidad alguna. Cuando ven a las comunidades de fe hacerse presentes, cuando ven que se puede llamar a la comunidad, todo cambia. Cada persona trae a cinco más. Muchos dicen: ‘Siempre pensé que la iglesia era algo que me hacía daño’. Ver a la iglesia actuar desde abajo – en las realidades sociales- cambia completamente su visión de lo que es posible y de lo que desean.

Una de las motivaciones principales que ha convocado la participación masiva en las protestas, es la vulneración y violación de los derechos civiles y humanos de las personas detenidas. Kardon ha recibido los testimonios de muchas de estas violaciones

Lo que ha sido notable al observar la Operación Midway Blitz (nombre dado por las autoridades a los operativos anti-inmigrantes en el área de Chicago) ha sido el nivel de compromiso con la deshumanización de las personas latinas por parte de todos los/as involucrados en esta operación. Las violaciones a los derechos humanos dentro de la instalación son una extensión de eso.

Estaban hacinando a 160 personas en espacios diseñados para 80. Restringían comida y agua para presionar a la gente a firmar documentos. No permitían el acceso a abogados/as ni atención médica. No habían camas. Los líderes de fe hemos insistido mucho en estas denuncias. No permitían cuidado pastoral. Ha habido cinco intentos, por parte de distintos grupos religiosos, de llevar la comunión al centro, y todos han sido negados. Incluso intentaron decirnos que ya no podíamos orar cerca de la instalación, alegando que eso los ponía en peligro.

Al parecer, tenían la idea de que, si deshumanizaban dentro del centro y aterrorizaban fuera de él, podrían intimidar a toda la comunidad. Lo que hemos visto, en cambio, es que tan profunda como es su apuesta por la deshumanización, es aún más fuerte el compromiso de la comunidad con la humanización y la dignidad.

Con sus propios ojos Kardon ha sido testigo de cómo las comunidades se han organizado para dar respuesta y confrontar, con las limitaciones y dentro de las posibilidades de la legalidad, los abusos y atropellos.

Los actos de humanidad extraordinaria han sido impresionantes. En Broadview, un pequeño suburbio afroamericano, y en South Shore, uno de los primeros lugares atacados, la gente se protegió mutuamente. En un caso, niños/as fueron esposados/as con bridas plásticas y sacados/as desnudos/as. Un hombre mayor, cuyo nombre no se ha revelado por temor a represalias federales, escondió a una madre con su hijo en su apartamento esa noche.

Primero atacaron vecindarios afroamericanos, pensando que podrían enfrentar a la gente entre sí, diciendo: ‘Estamos sacando a quienes los amenazan’. Eso no funcionó. Las comunidades dijeron: ‘Puede que no sea yo, pero voy a defenderlos/as’.

Luego fueron a los suburbios, pensando que al ser menos densos podrían realizar secuestros rápidos sin resistencia. Tampoco funcionó. Los suburbios dijeron: ‘No queremos esto. No es correcto’.

Después comenzaron ataques constantes a vecindarios latinos, todos los días, con la intención de vaciar calles, restaurantes y negocios. Fue un ataque económico contra comunidades latinas. Eso tampoco funcionó. La gente siguió saliendo, siguió resistiendo.

Finalmente, comenzaron a atacar vecindarios blancos y acomodados, pensando que allí habría menos resistencia. Tampoco funcionó. Lo más inspirador ha sido ver a toda el área metropolitana de Chicago levantarse como una sola voz y decir: ‘No queremos esto. No es correcto’.

Existen múltiples denuncias sobre las condiciones inhumanas que sufren las personas  detenidas en el centro de Broadview, de acuerdo al testimonio de la Revda. Kardon. Hacinamiento, privación de alimentos, restricciones  en el acceso a abogados/as, privación de servicios pastorales y atención médica para forzar auto-deportaciones, son algunos de los sen1lamientos que se han hecho público en los últimos meses. Foto Rev. Gustavo Vásquez, Noticias MU.

Existen múltiples denuncias sobre las condiciones inhumanas que sufren las personas  detenidas en el centro de Broadview, de acuerdo al testimonio de la Revda. Kardon. Hacinamiento, privación de alimentos, restricciones  en el acceso a abogados/as, privación de servicios pastorales y atención médica para forzar auto-deportaciones, son algunos de los sen1lamientos que se han hecho público en los últimos meses. Foto Rev. Gustavo Vásquez, Noticias MU.

En medio de deterioro social que esta situación ha traído y de un panorama desalentador para buena parte de la sociedad de Chicago y otras ciudades del país, Kardon reconoce  que habrá luz al final del túnel.

Estoy profundamente preocupada por cuántas personas pueden resultar heridas o arrancadas de nuestras comunidades antes de que esto termine. Esto es una especie de intento de genocidio contra nuestros/as vecinos/as. Y, aun así, nunca me he sentido tan convencida de que esto va a terminar.

Demasiadas personas sienten en sus corazones al Espíritu Santo diciendo ‘no’, y están siendo obedientes a esa voz. Hay una iglesia en Chicago fundada por sobrevivientes del ‘internamiento’ de japoneses-americanos (durante la II Guerra Mundial). Ellos/as reconocieron inmediatamente este tipo de comportamiento del gobierno federal. La diferencia ahora es que las comunidades están unidas diciendo “no”. Esa no fue la realidad en el pasado. Hoy sí lo es, y eso me hace pensar que el desenlace puede ser diferente.

La Revda. Kardon, hizo un llamado a las iglesias que no están integradas o sirven a comunidades inmigrantes, a que se involucren en la organización que promueve la protección y defensa de sus vecinos/as vulnerables.

El llamado es a que comiencen a construir relaciones. Nuestro vecindario creó una de las primeras redes de respuesta rápida porque es uno de los pocos históricamente integrados en el área de Chicago. Hay personas en riesgo y personas que no lo están, y todos/as compartimos escuelas, supermercados y espacios comunes.

Al principio fue difícil, incómodo, usando el ‘Traductor de  Google’  cuando no compartíamos el mismo idioma. Pero esa incomodidad se convirtió en la semilla de la protección de nuestra comunidad. Cualquier acción que responda a una necesidad humana crea comunidad, y esa comunidad se vuelve una respuesta poderosa cuando llega la crisis.

Ese es el método metodista: discernir lo que está pasando, colaborar localmente y con otras redes, y actuar. Imaginen desarrollar comunidades de fe intencionales para este momento histórico. Eso no solo es misión, es un testimonio poderoso.

La integración ecuménica, ha sido una experiencia poderosa y altamente positiva de acuerdo con Kardon. La ciudad ha experimentado la interconexión de comunidades con tradiciones de fe diferentes, pero unidas en una causa justa.

Ha sido algo realmente fuerte y hermoso. Cada semana hay servicios multi-confesionales. Católicos y evangélicos, distintos tradiciones protestantes, unitarios universalistas, comunidades judías y organizaciones musulmanas trabajando juntos/as. Todos/as estamos profundamente afectados/as por lo que ocurre. Todos/as estamos asustados/as. Todos/as tenemos vecinos/as escondidos/as en sus casas. Ha habido mucha comunicación, oración y apoyo emocional mutuo. Ha sido una unión muy significativa.

* Este este es un reportaje hecho en forma colaborativa entre el Plan por el Ministerio Hispano Latino de La Iglesia Metodista Unida y el servicio de Noticias Metodistas Unidas. Rev. Gustavo Vásquez, Coordinador de Relaciones Hispano-Latinas de UMCOM. Para comunicarse con Noticias MU: (615) 742-5470, newsdesk@umnews.org o IMU_Hispana-Latina@umcom.org.

 

 

 

 

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