Puntos Clave: maio
- Obispos/as y académicos/as metodistas unidos/as de todo el mundo examinaron la fe cristiana y la democracia durante la reunión de primavera del Concilio de Obispos/as.
- Estas discusiones tuvieron lugar mientras Estados Unidos se aproxima al 250º aniversario de la Declaración de Independencia, y mientras la democracia enfrenta amenazas en todo el mundo.
- Obispos/as y académicos/as establecieron una distinción entre el nacionalismo cristiano y el llamado del Evangelio a que todos/as los/as cristianos/as, independientemente de su nacionalidad, sean la luz del mundo.
Durante la Guerra de Independencia de Estados Unidos, un soldado británico interrumpió un servicio metodista en Nueva York y exigió que los feligreses cantaran “Dios salve al Rey” y una vez finalizado el canto, el predicador invitó a sus compañeros metodistas a entonar un himno de clausura apropiado, compuesto por Charles Wesley: “Regocíjense, el Señor es Rey”.
Ashley Boggan, directora ejecutiva de la Comisión de Archivos e Historia de La Iglesia Metodista Unida, relató el incidente ocurrido en los primeros días de la Iglesia Metodista Unida de John Street durante la reunión de primavera del Concilio de Obispos/as.
“Esa tensión entre la lealtad cívica y la fidelidad teológica nunca nos ha abandonado realmente: ni como metodistas, ni como ciudadanos/as del mundo; y es precisamente hacia donde nos conducirá la conversación de hoy” dijo Boggan a los/as obispos/as reunidos/as en Jacksonville, y a quienes seguían la transmisión en línea.
Boggan estaba presentando dos paneles consecutivos sobre la fe cristiana y la democracia: uno integrado por académicos/as metodistas unidos/as y el otro por obispos/as.
Los/as obispos/as y Boggan organizaron la conversación con miras al 4 de julio de este año, fecha en la que los/as estadounidenses conmemorarán el 250º aniversario de la adopción de la Declaración de Independencia.

Los/as obispos/as debatieron sobre la fe cristiana y la democracia el 30 de abril, durante la reunión del Concilio de Obispos/as celebrada en Jacksonville, Florida. El panel estuvo integrado, de izquierda a derecha, por los/as obispos/as Emmanuel Sinzohagera, LaTrelle M. Easterling, Israel Painit y Héctor Burgos-Núñez. Fotografía de Paul Gómez, Comunicaciones Metodistas Unidas.
El debate tiene lugar en un momento crítico para los derechos humanos y el gobierno representativo, tanto a nivel mundial como en los propios Estados Unidos.
Apenas un día antes de los paneles del 30 de abril, la Corte Suprema de los Estados Unidos despojó de su fuerza a una disposición clave de la Ley de Derechos Electorales de 1965 dificultando que las minorías raciales impugnen los mapas electorales por considerarlos discriminatorios, y amenazando con revertir los avances hacia una democracia representativa que manifestantes no violentos lograron conquistar a costa de soportar brutales ataques. En un comunicado conjunto la Comisión de Religión y Raza y la Junta de Iglesia y Sociedad de La Iglesia Metodista Unida denunciaron el fallo.
“A la luz de los tiempos que vivimos marcados por una profunda agitación geopolítica y crecientes amenazas a la democracia, y en continuidad con la labor que iniciamos para convertirnos en una ‘comunidad amada’, este es un momento crítico” afirmó la Obispa Tracy S. Malone de la Conferencia Anual de Indiana, quien concluyó su mandato como presidente del Concilio de Obispos/as el pasado 30 de abril, hizo un llamamiento a sus colegas obispos/as “para reflexionar con mayor profundidad sobre el papel de la Iglesia en el fortalecimiento y la preservación de la democracia”.
Obispos/as se pasan el mazo
Mediante una ceremonia de traspaso del mazo celebrada el 30 de abril, el Obispo Ruben Saenz Jr., de la Conferencia Anual Horizon TeJas, asumió la presidencia del Concilio de Obispos/as. Recibió el mazo de manos de la presidente saliente, la Obispa Tracy S. Malone de la Conferencia Anual de Indiana.
Me siento honrado de servir como presidente y profundamente agradecido por el liderazgo fiel y visionario de la Obispa Malone. Juntos, continuaremos guiando a una iglesia viva en Cristo, anclada en la gracia y comprometida con la justicia, la misericordia y el servicio gozoso” expresó Saenz a los/as asistentes.
Con esta ceremonia, el Obispo Mande Muyombo del Área de Katanga del Norte, quien lidera a los/as metodistas unidos/as en Tanzania y en partes del Congo, se convirtió en el presidente designado de los obispos/as. Por su parte, la Obispa Lanette Plambeck, quien lidera las conferencias anuales de las Dakotas y de Minnesota, asumió el cargo de secretaria.
Además, durante la reunión del Concilio de Obispos/as:
• La Obispa Malone pronunció su último discurso presidencial.
• Los/as obispos/as revisaron los planes para el Encuentro de Liderazgo que se celebrará del 20 al 24 de octubre en Canadá.
• Como parte de la labor antirracista de los/as obispos/as, el Obispo David Wilson de Great Plains, miembro de la Nación Choctaw y el primer líder episcopal nativo americano de la denominación, reflexionó sobre las experiencias históricas y la resiliencia de las comunidades indígenas en América del Norte.
• Los/as obispos/as eligieron a Emily Allen, delegada veterana de la Conferencia General proveniente de la Conferencia Anual de California-Nevada, para desempeñarse como secretaria interina de la Conferencia General.
Para leer los comunicados de prensa del Concilio de Obispos/as, haga clic aquí.
A lo largo de ambos paneles, obispos/as y académicos/as hicieron hincapié en la distinción entre el nacionalismo cristiano que ven surgir en los Estados Unidos y el llamado de Cristo a todos/as sus discípulos/as, —independientemente de su nacionalidad, a ser la luz del mundo.
“La religión cristiana es desde una perspectiva wesleyana, inclusiva de todas las naciones y se preocupa por el bienestar de todas las personas” afirmó el Rev. Joey Shelton, exprofesor y decano de la capilla del Millsaps College, que es una institución vinculada a La Iglesia Metodista Unida y está ubicado en Jackson, Mississippi. El nacionalismo cristiano es una ideología excluyente que secuestra las palabras y confunde su significado.
Shelton, esposo de la Obispa Connie Shelton de la Conferencia Anual de Carolina del Norte, dirige ahora talleres sobre la sanación racial y los desafíos del nacionalismo cristiano.
La ideología política del nacionalismo cristiano incurre fácilmente en la violación de los dos primeros mandamientos: no tener otros dioses delante de Dios y no fabricar ídolos, afirmó Shelton y agregó que en los Estados Unidos observa que dicha ideología distorsiona tanto la fe cristiana como la democracia constitucional del país.
El Obispo Héctor Burgos-Núñez, el primer obispo puertorriqueño de la denominación, quien dirige las conferencias anuales del Alto Nueva York y Susquehanna, estuvo de acuerdo: “El nacionalismo cristiano no es expresión de nuestra fe; es una abominación para el Evangelio”.
Burgos ha experimentado en carne propia lo que sucede cuando funcionarios gubernamentales anteponen la denigración de la nacionalidad percibida de una persona a la protección de los derechos constitucionales. A pesar de ser ciudadano estadounidense de nacimiento, el obispo relató haber sido detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas mientras conducía con su hija por el centro de Pensilvania, parte de su área episcopal.
Advirtió que en el clima polarizado de hoy en día, cualquier cosa que digan los/as obispos/as sobre lo que está sucediendo “sonará política”.
“Estoy claro que el testimonio profético está impulsado por la convicción de que a Dios le importa cómo se trata a las personas, especialmente a las más vulnerables, a quienes sufren daño o son excluidas. La alineación partidista por el contrario y por lo general la mayoría de las veces, está impulsada por la lealtad a una tribu política o por el deseo de ganar una discusión, acaparar poder y perpetuar privilegios” afirmó.
Si bien el semiquincentenario de los Estados Unidos influyó en el momento en que se llevaron a cabo las discusiones, los/as panelistas metodistas unidos/as aportaron una perspectiva internacional. Además de oradores estadounidenses, los paneles contaron con la participación de líderes eclesiásticos de Filipinas y del continente africano, incluido el Obispo Emmanuel Sinzohagera de Burundi-Ruanda, quien ha ejercido como presidente del Senado de Burundi.
Sinzohagera considera que la democracia está en consonancia con la enseñanza de John Wesley fundador del metodismo, según la cual el Evangelio de Cristo no conoce otra santidad que la santidad social.
“Por lo tanto, la santidad no es realmente un logro espiritual privado, pues se forma en relación con los demás. Se expresa a través del amor en acción. En consecuencia, si realmente queremos comprender la democracia en consonancia con la santidad social, la democracia debe entenderse como una rendición de cuentas mutua en la conformación de una comunidad moral” dijo Sinzohagera.
Añadió que la democracia también está en sintonía con la creencia wesleyana de que Dios extiende su gracia preveniente a todas las personas. “Si la gracia de Dios ya está obrando en todos/as, entonces toda voz importa, especialmente aquellas que nos sentimos tentados a ignorar” agregó Sinzohagera.
Si bien no sentía en absoluto simpatía por la causa revolucionaria de los/as estadounidenses, desde Inglaterra John Wesley sí apoyó las prácticas democráticas y se dedicó a la defensa política. A lo largo de su ministerio, abogó por la abolición de la esclavitud; de hecho, escribió su última carta para alentar a William Wilberforce, el célebre abolicionista y miembro del Parlamento.
También abogó por el voto; y según una anotación en su diario de 1774, instó a los miembros de la Sociedad Metodista, con miras a las elecciones parlamentarias, a: “(1) Votar, sin pago ni recompensa alguna, por la persona que consideraran más digna; (2) No hablar mal de la persona contra la cual votaran; y (3) Asegurarse de que sus ánimos no se exacerbaran contra quienes votaran por el bando opuesto”.
Del mismo modo, los/as metodistas estadounidenses han interactuado con sus líderes nacionales desde los tiempos en que los obispos Francis Asbury y Thomas Coke, a instancias de la congregación de John Street, enviaron un saludo formal, en nombre de los metodistas, al recién investido presidente George Washington.
“La carta que los metodistas redactaron en aquel entonces ofrecía fervientes oraciones e intercesión ante Dios en nombre de los metodistas, por el nuevo presidente de la nación, deseándole éxito en su gestión” comentó el Rev. Rob W. Lee IV a los/as obispos/as. Lee es el coordinador de enlace de Archivos e Historia, además de ser estudioso de la historia presidencial y la teología pública.
“El presidente Washington se sintió conmovido por este gesto y respondió de igual manera, estableciendo así su primera interacción oficial con la comunidad religiosa en su calidad de presidente de los Estados Unidos”.
FOTO 3: A la izquierda, Ruben Saenz Jr. presidente del Concilio de Obispos/as y quien también dirige la Conferencia Anual Horizon de Tejas, recibe el mazo de manos de la Obispa Tracy S. Malone presidente saliente, quien dirige la Conferencia Anual de Indiana. La ceremonia celebrada la noche del 30 de abril, marcó la transición de liderazgo del Concilio de Obispos/as. Malone, en su calidad de presidente saliente, continuará formando parte del comité ejecutivo de los/as obispos/as. Fotografía de Paul Gómez, Comunicaciones Metodistas Unidas.
Según Lee, y esto es crucial, la respuesta de Washington aseguró a los metodistas que surgieron como una rama de la Iglesia de Inglaterra, que tenían un lugar en la nueva república.
Sin embargo, con gran diferencia, quien brindó mayor respaldo a la causa metodista, según Lee, fue el presidente William McKinley, quien ejerció el cargo desde 1897 hasta su asesinato en 1901. Tras la rápida victoria de Estados Unidos sobre España en la Guerra Hispano-Estadounidense de 1898, McKinley quien era metodista, respaldó el empeño de los misioneros metodistas por convertirse en la primera denominación protestante en Filipinas. La toma de posesión por parte de Estados Unidos de las antiguas colonias españolas marcó el momento en que el país se transformó en una potencia imperial en el escenario internacional.
“Por supuesto, damos enfáticamente gracias por la presencia de los/as metodistas unidos/as filipinos/as entre nosotros/as, pero también reconocemos que la presencia inicial de los metodistas en Filipinas constituyó una forma de colonialismo que llevó el poder presidencial y gubernamental a nuevos niveles, algo que nunca antes habíamos visto en este país. Dicho poder fue ejercido por un metodista y utilizado para la obtención de beneficios y lucro dentro de su propio dominio” dijo Lee.
El Obispo Israel Painit, quien dirige el Área de Davao en Filipinas, habló sobre las realidades vividas en su país, que ha conquistado su independencia pero también ha debido enfrentar diversos entornos políticos.
Durante el periodo de ley marcial entre 1972 y 1981 bajo el régimen de Ferdinand Marcos, Painit afirmó: “Las instituciones democráticas se debilitaron, las libertades fueron restringidas y el miedo era real”.
Sin embargo señaló, que las iglesias no desaparecieron, sino que cobraron mayor vitalidad. “Las iglesias se convirtieron en espacios de valentía, donde se proclamaba la verdad, donde las comunidades se congregaban y donde se mantenía viva la esperanza. Algunas optaron por la resistencia profética y otras, por una resiliencia silenciosa. Pero, unidas, la Iglesia continuó cumpliendo su misión. Aquel momento nos recuerda que la vida y el testimonio de la Iglesia no dependen de ningún sistema político en particular” dijo.
Al mismo tiempo, afirmó que la democracia puede ser un regalo: “Debería mejorar la gobernanza y, si constituye un bien moral, siempre debería salvaguardar la dignidad, la paz y la justicia”.
En los Estados Unidos, La Iglesia Metodista Unida,así como sus predecesoras, cuenta con una historia que incluye entre sus miembros a funcionarios/as electos/as tanto republicanos/as como demócratas. Tanto Hillary Clinton, ex primera dama y ex secretaria de Estado de los EE. UU., como el expresidente George W. Bush siguen siendo metodistas unidos activos.
Por coincidencia, los paneles de discusión en Florida tuvieron lugar al mismo tiempo que el Rev. Adam Hamilton, pastor principal de la Iglesia Metodista Unida Resurrección, anunciaba en Kansas su candidatura al Senado de los Estados Unidos como demócrata.
La Obispa LaTrelle M. Easterling, quien lidera a los/as metodistas unidos/as en la capital estadounidense, afirmó que los/as fieles deben resistirse tanto a la pasividad absoluta ante la injusticia como a la cooptación total con fines políticos. “El amor no puede permanecer en silencio ante el sufrimiento, la injusticia o la deshumanización. Un Evangelio que no pone en movimiento nuestros pies no ha llegado a nuestros corazones” afirmó la Obispa Easterling, de las conferencias anuales de Baltimore-Washington y Península-Delaware.
Sin embargo, añadió que los/as metodistas unidos/as deben recordar que la Iglesia no pertenece a ningún partido ni ideología en particular.
“Nuestra lealtad es al reinado de Dios. Y cuando se nos pida identificarnos, nuestra primera respuesta debería ser siempre: ‘Soy hijo/a de Dios’, mucho antes de considerarnos demócratas, republicanos, independientes o de cualquier otra identidad menor” concluyó Easterling.
* Hahn es asistente al editor de noticias para Noticias MU. La puede llamar al (615) 742-5470 o escribirle a newsdesk@umcom.org. Para leer más noticias metodistas unidas subscríbase gratis a UM News Digests.
** Leonor Yanez es traductora independiente. Puede escribirle a IMU Hispana-Latina @umcom.org