Puntos Clave:
- Mientras Estados Unidos conmemora su 250º aniversario, un encuentro regional exploró la historia estadounidense y metodista, la opresión racial del pasado y los desafíos sociales actuales.
- Los/as ponentes abordaron el legado racial de la esclavitud, la segregación y la explotación de las tierras de los/as nativos/as americanos/as y de las vidas de las personas negras.
- La segunda jornada del encuentro incluyó un recorrido por sitios históricos de la Guerra de Independencia, entre ellos una de las iglesias metodistas más antiguas del estado, que sirvió para atender a soldados heridos.
Poco antes de que La Iglesia Metodista Unida (IMU) celebrara el Domingo del Legado el 24 de mayo, historiadores y archivistas de la denominación profundizaron en el origen tanto del metodismo estadounidense como de la nación anfitriona, que conmemora el 250º aniversario de su fundación. Ese pasado abarca luchas contra el racismo, aún vigentes, tanto en la iglesia como en el Estado.
La Comisión de Archivos e Historia de la Conferencia Anual Ampliada de Nueva Jersey recibió a más de 50 participantes provenientes de nueve conferencias para la reunión de 2026 de la Comisión de Archivos e Historia de la Jurisdicción del Noreste, celebrada del 12 al 14 de mayo en la histórica Iglesia Metodista Unida de Pennington, fundada en 1774.
El primer día los asistentes escucharon tres ponencias sobre el tema “Esforzándose por acabar con el pecado del racismo en la Iglesia y el Estado: Perspectivas Metodistas Contemporáneas e Históricas”, aprendieron sobre la opresión racial del pasado y los desafíos sociales actuales, y reafirmaron su esperanza en un futuro redentor.
La Obispa Cynthia Moore-Koikoi quien dirige las conferencias anuales Ampliada de Nueva Jersey y Este de Pensilvania, el Obispo jubilado Ernest Lyght y Rupert Hall vicepresidente de la Comisión de Archivos e Historia de la Conferencia Anual Ampliada de Nueva Jersey, abordaron los legados raciales de la esclavitud, la segregación y la explotación de las tierras de los/as nativos/as americanos/as y de la vida de las personas negras.
Moore-Koikoi centró su mensaje en los valores metodistas heredados del fundador John Wesley y en la misión de Jesucristo, tal como se afirma en Lucas 4: 18-19: “anunciar la buena nueva a los pobres, proclamar la libertad a los cautivos, proclamar la recuperación de la vista a los ciegos y poner en libertad a los oprimidos...”.
Describió como cautivos/as y ciegos/as a quienes niegan o distorsionan la historia y a quienes proclaman una superioridad racial, religiosa o nacional, particularmente a quienes profesan creencias nacionalistas cristianas, y agregó: “Es el momento de escuchar a Dios y utilizar el poder y la unción del Espíritu Santo que se nos han dado... para reajustar el orden social”.

La Obispa quien dirige las conferencias anuales Ampliada de Nueva Jersey y del Este de Pensilvania, intervinó durante la reunión anual de la Comisión de Archivos e Historia de la Jurisdicción del Noreste, celebrada del 12 al 14 de mayo en la histórica Iglesia Metodista Unida de Pennington en Pennington, Nueva Jersey. Ella instó a los miembros a "guiarnos, porque saben lo que el movimiento metodista fue capaz de lograr cuando estaba despierto a la realidad social. Pueden recordarnos quiénes hemos sido y quién ha sido Dios para nosotros/as". Foto de John W. Coleman, Noticias MU.
Citó el diagnóstico del Rev. Martin Luther King Jr. sobre el racismo, descrito como “una enfermedad profundamente arraigada que requiere un profundo despertar espiritual”, y su llamamiento a defender la justicia racial y económica, en su discurso de 1965 titulado “Mantenerse despierto durante una gran revolución”.
“¿Están listos/as para trabajar en su propia alma?” preguntó, instando a los/as oyentes a mantenerse despiertos/as. “¿Están preparados/as para que la revolución de la fuerza del alma estalle en toda La Iglesia Metodista Unida?”.
Instó a los líderes de Archivos e Historia de la Jurisdicción del Noreste a que “nos guíen porque saben lo que el movimiento metodista fue capaz de hacer cuando estaba despierto. Pueden recordarnos quiénes hemos sido y quién ha sido Dios para nosotros/as. Al recordar, cobraremos fuerza y valentía, confianza y seguridad para hacer aquello a lo que Dios nos ha llamado en el presente”.
El Obispo Lyght compartió recuerdos sobre la antigua segregación racial en la denominación. Su padre, también clérigo, sirvió en iglesias de la Conferencia de Delaware que estaba integrada exclusivamente por miembros negros y creada en 1864, y de la Jurisdicción Central, también integrada solo por miembros negros y establecida en 1939 para segregarlos tras la fusión de las iglesias metodistas episcopales del Norte y del Sur, que dio lugar a la Iglesia Metodista.
Recordó que muchos miembros negros permanecieron fieles a la denominación mientras el doloroso legado de la segregación, los linchamientos y las leyes discriminatorias de Jim Crow se atenuaba gradualmente gracias a la integración racial. No obstante, señaló que el clero y las iglesias de la comunidad negra aún lidian con las secuelas de las desigualdades sociales y económicas, las cuales reflejan las existentes en la sociedad secular.
Ordenado en la nueva Iglesia Metodista Unida en 1968, justo cuando su padre se jubilaba, Lyght sirvió como pastor y superintendente de distrito en iglesias de Nueva Jersey compuestas mayoritariamente por personas negras o blancas, antes de ser elegido obispo en 1996. Describió sus nombramientos en contextos interraciales como “trayectorias a veces difíciles”.
“El racismo prevalece en los corazones y las mentes de las personas, dictando así sus acciones; es una lucha que debe librarse continuamente en todos los ámbitos: la iglesia, la comunidad y la sociedad” explicó el Obispo, coautor de tres libros que abordan la raza y el racismo en la iglesia.
Tras la intervención de Lyght, Hall puso de relieve la injusticia económica, tanto histórica como actual en Estados Unidos, subrayando la naturaleza entrelazada del racismo y el capitalismo.
“La raza ha sido y sigue siendo utilizada reiteradamente en esta nación para promover sistemas económicos que benefician a unos/as mientras oprimen a otros/as. Nos reunimos aquí no solo para revisitar una historia dolorosa, sino para comprender mejor el presente y contribuir a forjar un futuro más justo” afirmó.
Hall es el fundador y director de Esperanza para la Ciudad, un nuevo ministerio de alcance urbano y empoderamiento en Trenton, Nueva Jersey. Anteriormente fue pastor de la Iglesia Metodista Unida Turning Point, también en Trenton. El 19 de mayo fue elegido por la Conferencia Anual Amplliada de Nueva Jersey como el primer presidente afroamericano de su Comisión de Archivos e Historia.
Al describir la justicia económica no “simplemente como una cuestión política, sino como un asunto moral y espiritual”, lamentó que los colonos europeos se apropiaran de las tierras de los pueblos indígenas para acumular propiedades y riqueza en todo el continente. Señaló que la violación de tratados, el robo de tierras y el desplazamiento forzoso de los pueblos nativos se justificaban denigrándolos como “salvajes incivilizados e inferiores”.
Tras plantear la pregunta “¿qué haremos con esta historia de injusticia económica?”, Hall respondió: “Ante todo, no podemos sanar aquello que nos negamos a afrontar”. “No podemos limitarnos a predicar sobre el cielo mientras ignoramos el sufrimiento en la tierra. Estamos llamados a la justicia, a la misericordia y a la valentía” afirmó.
“A pesar de toda la dolorosa historia de Estados Unidos, sigo creyendo que hay esperanza: esperanza cuando las personas se unen más allá de las barreras raciales y económicas; cuando las iglesias se convierten en centros de justicia y compasión; cuando las comunidades se organizan en favor de la equidad y la dignidad; cuando los/as jóvenes se niegan a heredar el odio... Mientras haya personas dispuestas a alzar la voz, a orar, a organizarse y a amar, hay esperanza para Estados Unidos”.
Algunos/as asistentes a la reunión señalaron con ironía que mientras Estados Unidos conmemora los 250 años transcurridos desde que en 1776 rechazó la monarquía de Gran Bretaña para fundar una tierra de libertad, el gobierno federal exige la eliminación de referencias históricas a la esclavitud y la opresión racial en letreros y exposiciones públicos.
Entretanto, décadas de avances y políticas destinadas a fomentar la diversidad racial, la equidad y la inclusión en la sociedad estadounidense están siendo revertidas por mandatos federales.
“Lo que está sucediendo actualmente a nivel nacional hace que este evento sea más significativo y oportuno, pues intentar borrar y blanquear la historia racial de nuestra nación, sumado a la absoluta ignorancia de percibir la Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI) como algo que nos resta valor, es algo absolutamente vergonzoso” afirmó el Rev. John Callanan, presidente saliente de la comisión de la Conferencia Anual Ampliada Nueva Jersey.
Elogió los esfuerzos de la comisión por aumentar su propia diversidad mediante la incorporación de varios miembros de diversos orígenes raciales y étnicos, entre ellos Hall, Cynthia Mosley, de la tribu Nanticoke Lenni-Lenape, y la miembro coreano-estadounidense Meekyung Kim.

El historiador Mark Sirak viste un uniforme del Ejército Continental durante su presentación histórica ante los miembros de la Comisión de Archivos e Historia de la Jurisdicción del Noreste. Sirak es miembro de la Iglesia Metodista Unida de Titusville. Foto de John W. Coleman, Noticias MU.
Callanan y Mosley iniciaron la reunión con una ceremonia de reconocimiento del territorio, en la que leyeron y firmaron conjuntamente una declaración oficial que reconoce “que nuestras iglesias e instalaciones dentro de la Conferencia Anual Ampliada de Nueva Jersey se asientan sobre las tierras ancestrales no cedidas de los Lenni-Lenape, en el este de Pensilvania y en Nueva Jersey”.
Mosley es líder laica de la Iglesia Metodista Unida St. John en Bridgeton, Nueva Jersey que es la quinta congregación de nativos americanos más antigua de la denominación y de un sitio histórico metodista reconocido. “Unirnos a la Comisión es una forma de compartir nuestra historia de opresión racial, así como las luchas y la supervivencia de los/as indígenas estadounidenses” afirmó.
La segunda jornada de la reunión incluyó un recorrido en autobús por lugares destacados de la Guerra de Independencia de los Estados Unidos en la zona central de Nueva Jersey. Entre ellos figuraba la Iglesia Metodista Unida Turning Point fundada en 1772 como la Primera Iglesia Metodista de Trenton. Esta iglesia, una de las más antiguas de su confesión en el estado, sirvió en su día para atender a soldados heridos. En la actualidad, alberga uno de los programas de distribución de alimentos más activos de Trenton.
El grupo también visitó escenarios clave de las batallas de Princeton y Monmouth, así como el lugar donde desembarcaron las tropas del General George Washington tras cruzar en secreto el río Delaware, en plena y feroz tormenta invernal, la noche de Navidad de 1776. Desde allí marcharon hacia Trenton para lanzar un exitoso ataque sorpresa contra la guarnición británica y hessiana, lo que marcó un punto de inflexión en una guerra que hasta ese momento, los estadounidenses estaban perdiendo.
Además escucharon al Rev. Kevin Newberg, director de Estudios Cristianos y Metodistas de la Escuela de Teología Drew, relatar la entusiasta labor de evangelización y predicación laica del Capitán Thomas Webb. Este pintoresco oficial del ejército británico contribuyó a fundar algunas de las primeras sociedades e iglesias metodistas del noreste, entre ellas la iglesia de John Street en la ciudad de Nueva York y la histórica iglesia de St. George en Filadelfia.
La Revda. Bonnie McCubbin, archivista y directora de Museos y Peregrinaciones de la Conferencia Anual de Baltimore-Washington, calificó la conferencia de Newberg sobre la intensa vida y el singular estilo de predicación de Webb como “especialmente informativa y esclarecedora”; y también se mostró “agradecida por la honestidad del Obispo Lyght y su disposición a compartir, de manera tan personal, sus experiencias al crecer en la Conferencia Anual de Delaware, marcada por la segregación racial”.
“Fue la primera vez que muchos escucharon a alguien hablar con tanta franqueza sobre la Jurisdicción Central. Escuché comentarios de personas que desconocían lo difícil que fue aquello. Y es importante resaltar que esta no es solo historia de la comunidad negra; es la historia de todos/as” comentó.
McCubbin, pastora de la histórica Iglesia Metodista Unida Old Otterbein en Baltimore, destacó recientemente en su nuevo libro “Me Encanta Contar la Historia: Una Peregrinación hacia la Justicia Racial en La Iglesia Metodista Unida” las experiencias relacionadas con la raza que recuerdan destacados metodistas unidos afroamericanos.
“Nuestra nación se prepara para celebrar su 250º aniversario en julio y sin embargo, nos menospreciamos cuando no afrontamos el pasado ni lidiamos con nuestra propia complicidad en las divisiones raciales que persisten hasta el día de hoy” afirmó.
“Hablar del pasado puede resultar doloroso pero si no lo hacemos, privamos al presente y al futuro de una verdadera celebración en la que todas las personas sin importar su color de piel, herencia, nivel socioeconómico, edad, género, sexualidad o cualquier otra categoría que nos divida, puedan reivindicar la libertad: libertad en el país y libertad en Cristo”.
* Coleman es un comunicador de larga trayectoria y pastor local a tiempo parcial. Contacto con los medios de comunicación: Julie Dwyer, editora de noticias. Puede escribirle a newsdesk@umcom.org. Para leer más noticias metodistas unidas subscríbase gratis a UM News Digests.
** Leonor Yanez es traductora independiente. Puede escribirle a IMU Hispana-Latina @umcom.org